lunes, 15 de diciembre de 2008

Oxala , He aquí a Tu disposición.



A Ti y a tu trabajo entrego cada célula de mi cuerpo físico y de perispírito.
Se quedan a Tu servicio mis ojos para que, a través de la videncia pueda relatar la presencia y las imágenes que auxiliarán el trabajo.
Visiones de bellos paisajes o tinieblas y lúgubres mazmorras; ángeles de luz o sobredores perseguidores.
Mis manos, que un día pueden haber cometido nefastos crímenes, las coloco a la disposición de poesías, pinturas o palabras de cariño, añoranza u orientación.
Mis oídos que ahora me traen el lamento de víctimas, carcajadas de al goces o benditos mensajes de amor, a Tu servicio los coloco.
Mi boca que antes blasfemaba, hoy antojo que solamente traiga palabras de orientación, de incentivo y de alabanza.
Finalmente, Señor, a la Tu disposición cada parte de mi ser a Ti entrego, para que los hermanos que se encuentran en la erraticidade se comuniquen con los encarnados.
No me importo si a través de mí se presenten reyes, sabios, sofredores, perseguidores o víctimas.
Me basta, sólo, la satisfacción de saldar deudas por la simple razón de poder decir:
¡SOY MÉDIUM!
Por Ricardo de Oxala