martes, 1 de julio de 2008

Oxala


Oxala
Existe en Nigeria un monolito con las inscripciones en hebreo.

YOD Divinidad
RESH Unidad del ser
VO Origen
BETH Movimiento de luz
ALEPH Estabilidad colectiva del hombre.

Estas iniciales conforman la palabra YORUBA que significa el gran imperio del cual surgirán las razas africanas en toda su intensa cultura. El citado monolito es reconocido como el sepulcro de ODUDUWA.

Tenemos ahí un hombre protegido por OLODUMARE, cuya misión será guiar al pueblo en dirección a Dios. Fue ODUDUWA quien legó a los africanos todas las creencias que seguirán por los siglos en adelante.

Con el pasar de los milenios su figura divina fue llamada de ORIXALA (Señor de la vida) y OBA OLOKUN (Señor de los mares). A partir de ese hecho se desenvuelven dos cultos africanos, dedicados a Dios y a su corte de ángeles (Orixas y Voduns).
Hecha esta aclaración histórica hablaremos de la leyenda que envuelve a OXALA.

Habría sido el primer orixas en ser creado por OLODUMARE (ser supremo con el poder de sugerir y realizar. El Dios supremo tenía un muñeco de barro, pero este no tenía vida. Llegó OXALA y sopló por las narices del muñeco, él cual adquirió vida y condiciones para procrear, garantizando la continuidad de la raza humana. En cada nación africana se presenta con un nombre diferente y en todas ellas es el señor de la vida trayendo a sus hijos sentidos de justicia y piedad.



ARQUETIPO


(Del libro "Orixás - Pierre Fatumbi Verger - Editora Corrupio")

El arquetipo de personalidad de los devotos de Oxalá es aquel de las personas calmas y dignas de confianza; de las personas respetables y reservadas, dotadas de una fuerza de voluntad inquebrantable que nada puede influenciar. En ninguna circunstancia modifican sus planes y sus proyectos, aún a despecho de opiniones contrarias, racionales, que las alertan sobre posibles consecuencias desagradables de sus actos. Tales personas, en tanto, saben aceptar sin reclamar, los resultados amargos de esas consecuencias.


OXALÁ


(Del libro "História de um Terreiro Nagô" - Deoscóredes Maximiliano dos Santos- Mestre DIDI - Max Limonad-Joruês Cia Editora)




El Ciclo de Oxalá, Padre de Todos los Orixás

Las Aguas de Oxalá

Los jueves por la noche, antes de iniciar los preceptos de las aguas de Oxalá, de las diecinueve a las veinticuatro horas, todos los hijos e hijas de la casa son obligados a hacer un bori (obligación que se hace con fruta llamada obi y agua) para poder cargar las aguas.

Después de ese bori, se van a descansar, hasta que son despertados por la Iyalorixá para iniciar el precepto de las aguas.

Los hijos del Axé, vestidos de blanco, salen en silencio del terreiro, en procesión, cargando vasijas y teniendo al frente a la Iyalorixá tocando su campanilla. En los tiempos de Mãe Senhora, se dirigían hacia una fuente llamada Riacho, que queda al lado de la Laguna de la Abuela, en ese terreno de San Gonzalo del Retiro. Hoy, esa obligación es hecha dentro del propio terreiro.

Media hora después, con sus vasijas llenas de agua, se apoximan a una lugar apropiado, todo cercado de paja, con una choza indígena, llamada Balué, donde se colocó el asiento del viejo Oxalá. Allí, todos presentan aquellas aguas a la Iyalorixá, que las derrama encima del asiento de Oxalá. Se hacen tres viajes a la fuente donde está el agua y, en el tercero, el agua no es derramada, quedando todas las vasijas llenas depositadas en el Balué, siendo colocada una cortina blanca en la puerta y una estera en el suelo.

Cada persona que llega se arrodilla sobre aquella estera en señal de reverencia. Algunas personas, los que tienen orixá masculino, dan Dodobalé, se acuestan a lo largo, tocando el suelo con la cabeza. Las demás dan Iká oyun iká osi, dándose vuelta de un lado y del otro, tocando el suelo con la cabeza - son las que tienen orixá femenino. Después de esa cortesía, la Iyalorixá, juntamente con todos sus hijos y fieles, comienza a cantar un saludo para Oxalá (Oriki):

Babá êpa ô

Babá êpa ô

Ará mi fo adiê

Êpa ô

Ará mi ko a xekê

Axekê koma do dun ô

Êpa Babá

Después de cantado ese saludo, todas las personas pertenecientes a Oxalá entran en trance y van hasta el Balué que es, como ya se vió, donde está el asiento del orixá.

Hacen allí determinadas reverencias y saludan a todos, agradeciendo el sacrificio de aquel día y rogando a Oduduá para que les de su bendición.